sábado, mayo 15, 1999

poema II - II ameop

¡Fue increíble! Se paró el reloj y se detuvo el tiempo.
Lo marcaba yo, contando por dentro.

1, 2, 3, 4, 5, 6... Parece eterno el tiempo que estuvo detenido el tiempo.
7, 8, 9, 10, 11. Me paré yo. ¡Qué oportuno el sueño!

El sueño no cuenta; 
por eso duermo. 

Un Calderi piensa: 12, 13, 14, 15, 16... 
¡Contando sueño! 10000, 10001...

a mi abuelo curro, en dos hermanas lo llaman Calderi
y por tanto mi familia son todos Calderi,

y tenemos facilidad para conciliar el sueño
de manera imprevista y repentina...