viernes, noviembre 26, 2004

mundo - odnum

Cada persona, un mundo,
cada mundo, un pañuelo,
cada pañuelo, una señal
de creer en el viento.

Cada viento,
un rumbo distinto
que hace esperar
un momento.


Cada momento, un instante.
De la felicidad,
del amor,
de lo eterno.

Palabras peligrosas
si las grabas a fuego
de cañón y de hambre,
de dolor y de miedo.

Cada miedo, un rumbo,
cada rumbo, un sueño,
cada sueño, un mundo,
cada mundo, un reto...

hospital - latipsoh

Dedicada a mi padre, que tantísimas horas le deben los hospitales ...

¡Qué blanca es mi tienda!
de juguetitos rotos, todos limpitos,
tan quietecitos, a veces muy solos.

Mirando cómo se para
el monito de jersey rayado
que mueve, él tan gracioso,
sus platillitos dorados.

¡Chas! ¡Chas! ¡Chas! ¡Chas! ¡Chas!

A mi Caperucita esta vez
se la está comiendo el lobo:
hoy un poquito ¡ñam, ñam!,
mañana otro poco.

Al soldadito de plomo
le tocó un pez de otro cuento,
se tragó a su bailarina y espera mirando al puerto.

¡Mira tú qué graciosos!
mis muñequitos rotos,
tan quietecitos a veces
y siempre, siempre muy solos.